EL CAPO DE LA PANDILLA
-Ya no solo cantas y generas música. También armas grupos, tenes tu propia oficina de
representaciones y tu propio sello. ¿Cómo te definimos, músico o productor?- le preguntó MDT a Oscar Belondi, líder de La Repandilla, para la extensa nota que publicamos en el número 11 de nuestra revista y que tantos comentarios viene generando.
-Me siento un poco de las dos cosas. Me encanta hacer música, es lo que me apasiona. En casa tengo mi estudio y siempre estamos ensayando o grabando. Pero a la vez hoy tengo la posibilidad de resolver, de encarar la carrera del músico de otra manera. Yo veía que detrás de nuestra música iba creciendo mucha gente y a la vez veía que muchos que habían sido grandes, de golpe se quedaban sin nada y los encontraba de remisero o me enteraba que trabajaban de nuevo de albañil. Lo que pasa es que los músicos se dejan llevar por los sueños, viven detrás de las ilusiones, en permanente bohemia y dejan que otros se ocupen del negocio. Ellos crean los temas y otros cobran los derechos. El músico regala su canción, una canción que a lo mejor al poco tiempo recorre el mundo. Ojo, yo no hago todo. Para eso me rodeo de gente y siempre sostengo que no hay que olvidarse de dónde empieza todo: del músico.
-¿Eso no te genera una gran responsabilidad? De tus ideas y proyectos viven muchas familias.
-Claro que me genera responsabilidad. Pero siempre soy lo más sincero posible. No vendo humo ni ilusiones. Con los muchachos preparamos las cosas y primero sondeamos a ver cómo responde la gente; si pintan los temas, le damos para adelante. Ellos entienden. Son músicos con los que nos cruzamos permanentemente, saben que tenemos convenios con radios, que tenemos una pequeña compañía discográfica, que las cosas se hacen a pulmón pero con seriedad. Siempre les digo que la música es pan para hoy y hambre para mañana y que por eso hay que ser serios y aprovechar el momento bueno. A los chicos que estudian les exijo que sigan en las escuelas y que a los ensayos vengan en los ratos libres.
-Los artistas siempre están más expuestos a los "vicios" de la noche. ¿Cuál es tu posición en este aspecto en medio de un grupo tan grande?
-Los ensayos y las reuniones son en mi casa, donde está mi familia. Y allí yo no quiero a nadie borracho ni drogado ni nada. A todo el mundo le digo que no juzgo a nadie, pero en el trabajo no se jode. Después del ensayo, después que volvamos de trabajar, con su vida que hagan lo que quieran. Por eso estamos donde estamos. Los empresarios y la gente reconocen una conducta de trabajo.
* Ver nota completa (en la que también habla de los últimos discos de La Repandilla, ¡!Eh Guacho!! y La Base, entre otros) en la edición impresa de la revista.